Los flashes automáticos, acoplados a la cámara a través de un contacto de zapata o una conexión de cable sincro, disponen de un sistema automático de funcionamiento autónomo. Esto significa que no es la cámara la que regula el flash, sino que el flash responde por sí mismo de modo inteligente, dosificando con precisión la luz tal como lo requiere el motivo. Los flashes automáticos están disponibles en el cómodo formato compacto de flash, en las clases de número guía 36 y 20. Los flashes automáticos son especialmente adecuados para las cámaras digitales Bridge con contacto intermedio de flash sencillo.